Gracias a la alianza entre Smileat y BabyDespensa —nuestro banco de alimentos para bebés de 0-3 años— ya se han donado un total de 62.023 productos de alimentación infantil, destinados a las familias en situación de vulnerabilidad que atendemos.
Más allá del impacto directo en las familias, esta colaboración responde a un modelo sostenible de gestión de excedentes. Los productos donados —no comercializables— evitan su destrucción y se transforman en ayuda real. Un enfoque que cobra aún más relevancia tras la entrada en vigor de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que impulsa a las empresas a dar una segunda vida a los alimentos aptos para el consumo.
A través de Baby Despensa, los productos ya están siendo distribuidos en distintas ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. Y esto, a su vez, ayuda a que la empresa alimentaria cumpla con la nueva Ley del Desperdicio Alimentario, donando sus excedentes a proyectos sociales y ahorrando sus costes.
“Colaboraciones como la de Smileat son fundamentales para garantizar la continuidad del proyecto y ampliar nuestra capacidad de respuesta a familias vulnerables”, señala Silvia Saura, directora de la Fundación Meridional.
Desde BabyDespensa trabajamos precisamente en ese punto de encuentro: acompañamos a las empresas en la gestión responsable de sus excedentes, facilitamos el cumplimiento normativo, reducimos sus costes de gestión y destrucción y, al mismo tiempo, generamos impacto social tangible.
Cada vez son más las compañías que confían en este modelo a través de nosotros. La colaboración con Smileat es un paso más en un camino que busca crecer, sumar alianzas y seguir llegando a más familias.